Año I – Edición Número 6 – Metafórica Revista

14 de noviembre de 2022, La Plata, Buenos Aires, Argentina

VERÓNICA Y LA TIERRA

Por Gabriela D’Onofrio

Esta vez, viajamos al mundo de la Tierra.

 De la mano de Verónica Villa productora del cordón frutihortícola de la región de la ciudad de La Plata. Ella pertenece a distintas organizaciones sociales y participa en el programa de productores ofreciendo lo que produce y brindando charlas en la Universidad Nacional de La Plata sobre manejo sustentable de la tierra.

 Con gran amabilidad y dulzura, nos abre sus puertas y nos cuenta acerca de su vida y de sus ideales y nos invita a formar parte de algo fundamental en la vida cotidiana suya y de todxs lxs que habitamos el planeta todos los días:  el alimento diario que nos da la subsistencia.

Nos muestra un mundo en el que lo cotidiano se vuelve indispensable.

Soy Verónica Villa, tengo 49 años. Yo trabajo en la tierra hace 36 años. Y hace 13 soy parte de una Cooperativa de Trabajo de Agricultores Platenses, la MOTO MÉNDEZ (llamada así, en honor a Eustaquio Méndez, prócer boliviano del movimiento guerrillero campesino nacido en San Lorenzo, de Tarija).

En la cooperativa somos todos agricultores. Trabajamos todos en la tierra, la producción del cordón frutihortícola, el cordón verde que llamamos, que serían verduras de hoja como lechuga, espinaca, tomate, morrón, berenjenas, chauchas, entre otros productos.

Con las mujeres rurales también nos reunimos. Ahora con la pandemia, nos estamos juntando por zoom pero a fines de agosto ya podremos reunirnos presencial. Son compañeras que pertenecen a distintas organizaciones como la UTT (Unión de Trabajadores de la Tierra)  y la MTER (Movimiento de trabajadores Excluidos rama Rural ).

Un día de trabajo mío es levantarme temprano, hacerme el desayuno y luego al trabajo en la tierra hasta las 11. Luego a cocinar y luego a la tarde de 3 a 7, trabajo en un negocio de ropa.

Tengo muchos recuerdos de mi niñez.

De Bolivia. Vengo de un lugar que es “EL Paicho” es como un valle, es un lugar al que lo llamamos el Valle Paichén , donde madura  todo tipo de fruta: manzanas, higos, nueces. Y lo que más recuerdo es a mi papá que ya hace más de 26 años que falleció. Él cantaba sus coplas y contaba sus anécdotas. Y también vengo desde muy niña trabajando en la tierra. Y cada palabra, cada consejo, cada enseñanza que me daba mi mamá, que me daba mi papá, esos son los recuerdos que tengo. Esos son los recuerdos que aún conservo de mi niñez.

El trabajo relacionado con la tierra.

 Cuando vine de Bolivia, tenía 14 años, mi hermano trabajaba en la quinta, con apio, tomate y yo ahí empecé a trabajar, pero ya desde antes, desde niña trabajaba en la tierra, distinto que, en Bolivia, pero trabajaba. Me encanta trabajar, es lo que sabemos hacer, y lo que ahora estoy enseñando a mis hijas y también a otras personas.

Me gusta responder a las preguntas que me hacen, dar charlas, contar cómo se trabaja en la quinta, cómo estamos asociados con los referentes de las cooperativas, las asociaciones, los dirigentes de las organizaciones, las organizaciones de mujeres rurales.

Sobre la Pachamama.

La Pachamama significa la Tierra. Invitamos a la Tierra todo lo que producimos. Todo lo que vos haces lo tenemos que ofrecer a la Tierra. Porque la Tierra es viva. Ella nos trae, ella nos lleva. También el Sol, la luna. Todo ello tiene su sentido, ¿no? Por eso cuando invitamos a la Tierra decimos, Santa Tierra, Pachamama, como una mama de todos, de todos, esito , eso es así.  Cada uno lo invita a su manera, a su ritmo. Nosotros lo invitamos el 1º de Agosto y pa’l carnaval también. Todo lo que vos producís se lo ofrecemos a ella. Porque ella es la que nos ayuda.

La pandemia es como que no nos afectó en el trabajo en la quinta. Todos los días trabajamos en la tierra y hacemos la misma rutina. En el negocio, como te contaba antecito, el negocio ahí no fui como 3 o 4 meses. Ahí sí nos afectó. A todos les afectó. Había que sacar un permiso para circular. Algunos compañeros no sabían cómo había que sacar el permiso. Nosotros en la cooperativa teníamos un asistente al que se le podía preguntar cómo tenías que hacer.

(Me gustaría que en la revista se hablen unas palabritas de mis coplas).

También te cuento que canto coplas, que me enseñó mi madre. Las costumbres que tenemos es algo que llevo en la sangre. Las tradiciones. Los sabores de mi tierra, Me encanta cantar. Son nuestras tradiciones, de nuestro pueblo, de dónde venimos.

 Y también cada copla tiene su significado, nos identifica de dónde somos, de dónde venimos. Encantadísima cantaría una copla. He cantado coplas en la facultad que se tratan de la Tierra, de la semilla, contando el lugar desde donde uno viene, coplas sobre la Pachamama, el Sol, todo eso.

Muchas gracias Verónica Villa. Gracias por darnos el alimento.

El material y del espíritu.

Link del video con las coplas:

VERÓNICA VILLA COPLAS DE CARNAVAL (MES DE FEBRERO) – YouTube

 

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