Año I – Edición Número 6 – Metafórica Revista

14 de noviembre de 2022, La Plata, Buenos Aires, Argentina

Encuesta Metafórica | Mariana Soibelzon, Marcela Cueto y Amarillys Díaz

En este último número del primer año de nuestra revista, que coincide con una época de más apertura en lo que parece el principio del fin de la pandemia, damos por terminado un ciclo y tomamos la decisión de renovar los interrogantes, que en el futuro además de adaptarse a la época serán coincidentes con la temática desarrollada en cada número.

Ahora bien, nuestra encuesta tenía como objetivo primordial hacer un sondeo entre artistas de distintas disciplinas para observar la incidencia del encierro pandémico y sus consecuencias en el desarrollo y concreción de proyectos artísticos. No obstante, además de las preguntas específicas, agregamos las necesarias para conocer a los encuestados, su obra y relevar información sobre la difusión de Vuelo de Quimera Editorial y Metafórica Revista.

Metafórica Revista (M. R.) ¿Cuáles considerás que fueron tus espacios de formación hasta el presente (tanto formales-institucionales, académicos, otros, como informales). ¿Cuáles son tus referentes artísticos?

Marcela Cueto (M. C.) Mi formación artística comenzó antes de que yo existiera. Mis padres una de Chivilcoy y otro de Mercedes, se conocieron en Luján en clases de pintura. Mi papá siguió pintando. Mi mamá dejó cuando se casaron. Junto pusieron un taller de cerámica que fue nuestro medio de vida. Sus amigos eran pintores y ceramistas, fusionaron sus bibliotecas y las reproducciones de los libros de arte formaron mi imaginario.

Cuando terminé el secundario me dirigí naturalmente a la Escuela de Arte de Luján donde recibí educación académica.

Las exposiciones, museos, viajes, la interacción con colegas y mis alumnos en el taller son también espacios de formación. 

Durante la pandemia me integré al mundo digital e hice talleres orientados a aprehender otras facetas de mi quehacer, como la escritura, la gestión y la presentación de proyectos. Actualmente la virtualidad ya se ha instalado como espacio de formación y participo de un laboratorio de artistas bonaerenses e indago sobre mi propia producción con un tutor.

Mis referentes van cambiando como va cambiando mi vida y mi arte. Hay artistas cuya obra admiro de diferentes tiempos y lugares como Reembrandt, Velazquez, Goya, Hoper, Carlos Alonso o Stupia. Los grabados de Durero y todo el grabado y dibujo Japonés incluyendo el manga. Pero creo que un referente va más allá y en este momento no lo tengo claro.

Mariana Soibelzon (M. S.) Mis espacios de formación han sido formales e informales. Los formales: el Bachillerato de Bellas Artes y la Facultad de Artes de la UNLP. Dentro de los informales menciono talleres realizados con artistas como Aurelio Macchi, Graciela Genovés. Taller de expresión corporal y sensopercepción que hice muchos años con Isabel Etcheverry, Giselle Galatoire y Deborah Kalmar. 

Mis referentes son los docentes nombrados y artistas que admiro mucho como Kiki Smith, Rodin, pero también obras que he leído y escritores y poetas que leo continuamente, son mis referentes. Pienso que la formación no es solamente en la disciplina de las artes visuales sino que dentro del arte en general uno se va nutriendo de diferentes artistas y producciones, incluso del teatro que miro y del cine.

Amarillys Díaz (A. D.) Mi formación como cantante no es académica, siempre canté en los coros de la escuela de las hermanas de la Misericordia acá en Mercedes donde hice  primaria y secundaria, cantábamos en todas la misas de la escuela y de la iglesia Catedral, en latín o en castellano. Cuando comienzo mi carrera en el profesorado de Letras, sigo cantando solista haciendo repertorio popular, además de participar en el coro polifónico de mi ciudad. Terminada mi carrera de Letras, comienzo a viajar a Luján a estudiar Magisterio en Artes visuales, me recibo, ejerzo un tiempo como profe en escuelas secundarias mientras sigo cantando canciones y escribiendo (escribía y guardaba, nunca mostraba lo que escribía), canté en el Coro de Cámara Municipal, con el que participamos de  un certamen internacional de coros en Trelew. 

Dejé de cantar un tiempo y me dediqué en forma alternada a realizar actividades de taller de plástica y literatura en casa, tenía a mis hijos muy pequeños y me costaba salir, igual realizaba talleres en mi hogar con mis niñes participando de las actividades junto a mis alumnes. Mis hijes fueron creciendo y retomé con el canto, viajaba a Capital a estudiar canto negro, blues y jazz, y formé parte de varios grupos musicales; estudié canto con varios maestros y maestras de canto, impartí clases de canto en la escuela Pestalozzi en el barrio de Belgrano, luego me certifiqué en el método Neira de canto, seguí cantando en varios proyectos musicales, folklóricos, otros de blues, y siempre seguí escribiendo (guardaba y escribía, escribía y guardaba).

(M. R.) En los procesos creativos, ¿de qué manera realizás intercambios con artistas de tu misma disciplina y de otras? 

(M. C.) Como ya comente hago clínica de obra con otro artista. También gestiono un espacio de arte donde veo mucha obra y converso con pares. También se produce un buen intercambio en actividades de producción con colegas en espacios virtuales.

(M. S.) Tengo el taller en mi casa y trabajo sola pero comparto con colegas, a veces en los procesos invito a alguien para que vea cómo voy y charlo sobre eso. Cuando hago una muestra, si bien la obra está terminada está en continuo proceso y se retroalimenta así que los comentarios, las opiniones de quienes  ven mi trabajo, sean colegas o no, van nutriendo el proceso. Mi maestro Macchi siempre decía que en las muestras hay que prestarle mucha atención también a las personas que no son de la disciplina y a los comentarios y las reacciones ante la obra de personas ajenas al campo del arte o ajenas a las artes visuales hay que tomarlas muy en cuenta.

(A. D.) Siempre me gustó realizar actividades de taller grupal en todas las áreas de las artes, canto, plástica, música, escritura, alternando un lenguaje u otro de acuerdo a la necesidad expresiva del momento por el que estaba pasando y actualmente con el grupo de taller de los miércoles con Eugenia Straccali y el grupo de estudio de los sábados en los que abordamos textos de diferentes escritores y escritoras, filósofos, pensadores, poetas y demás, he logrado animarme a mostrar por primera vez mis poemas.

(M. R.) ¿Qué opinás sobre el espacio digital y sus recursos como generador de inquietudes artísticas. ¿Te parece que se puede armar una comunidad artística virtualmente?

(M. C.) Valoro mucho el espacio digital y su potencial para dar a conocer la propia obra para conocer la obra de otros artistas y relacionarnos. Lo que da angustia es el tiempo que demanda interactuar en redes y lo inabarcable del universo virtual. No puedo seguir ni a todos los artistas ni a todas las instituciones ni a todas las publicaciones que me interesan, porque el algoritmo me muestra un número limitado de publicaciones, en base a los intereses que supone que tengo.

Creo que se podría crear una comunidad artística virtual pero también creo que sería inabarcable e infinita.

(M. S.) Los espacios virtuales son en este momento y sobre todo en los dos años de pandemia, los espacios por excelencia de difusión y de intercambio de productores entre sí y con el público en general. Esos espacios han ganado mucho protagonismo y son muy importantes; no me parece que vayan a reemplazar al espacio real en el caso de las artes visuales  porque ver la obra directamente tiene un montón de particularidades que no tiene la experiencia mediada o la experiencia digital. Hoy los espacios virtuales son a través de los que nos estamos exhibiendo y estamos difundiendo obra y hay que conocer bien las características de cada uno como para utilizarlo de manera adecuada y como una gran herramienta.

(A. D.) De hecho comencé a escribir en forma sistemática y a estudiar nuevos/as poetas desde la virtualidad y conocí a este grupo de genies con los que comparto muchas horas de enriquecidas lecturas y charlas, que me acompañan en esta hermosa tarea de expresarme, hoy con este lenguaje de imágenes en  palabras.

(M. R.) En este proceso de reapertura y disminución de restricciones por la pandemia nos gustaría conocer tus proyectos inmediatos o a largo plazo. 

(M. C.) Producir obra. Poder concretar todas las ideas que se agolpan en mi mente. Hacer obras interdisciplinarias. Seguir gestionando mi espacio “Estudio  de Arte Cueto” haciendo exposiciones renovando la escena plástica local y vendiendo la obra de mis colegas y la mía. Seguir relacionándome con artistas bonaerenses y gestar proyectos con ellos. Forma parte de una red, de una comunidad.

(M. S.) Ahora estoy trabajando en dos proyectos: uno de dibujo y otro de escultura. En el primero estoy haciendo unos libritos que hablan sobre la experiencia en pandemia, por ahora tengo las maquetas, y están formando parte de una muestra que va itinerando por la provincia de Buenos Aires con artistas de distintos puntos de la provincia y artistas de México; el proyecto se llama “Paisaje invertido” y habla de los paisajes internos y externos experimentados  en pandemia. Produje unos libritos que rotan sobre sí mismos y contienen cuatro imágenes que al mover el libro se van sucediendo en loop y están acompañadas por fragmentos de poemas o de canciones que a su vez me acompañaron durante la pandemia y que hablan sobre lo que quiero expresar en esa producción. Por otro lado, la producción escultórica data de más tiempo; es de cerámica, con procesos muy largos como tiene la cerámica y se refiere a paisajes internos, como figuras humanas en lugares extraños; esa ambigüedad tiene la intención de provocar inquietudes; estoy trabajando en el tema de la escala de la figura y del paisaje, los colores, las texturas; la opacidad y el brillo de la cerámica también son herramientas que me sirven para hablar de lo que estoy haciendo.

(A. D.) Uno de mis proyectos es la grabación de mi disco solista, en el que estoy trabajando, preparando mis canciones y versiones de blues y jazz, es un trabajo independiente, me tendrá todo este año en proceso de producción, ensayos y grabaciones esperando salga a la luz el próximo año y algo más próximo es la presentación de mi plaqueta de poemas titulada Del alma primera, que se realizará el 7 de mayo en Mercedes y el 21 de mayo en La Plata.

(M. R.) ¿Cuál es tu opinión respecto del estado actual del arte, en cuanto a manifestaciones artísticas, políticas culturales, desarrollo de espacios de gestión cultural?

(M. C.) Por parte de los artistas hay deseo, hay energía, hay inquietud y hay incertidumbre, también hay muchísima autogestión. Apoyo, proyectos e incentivos por parte de instituciones públicas hay poco y por parte de instituciones privadas o empresas menos aún. La comunidad artística en estos tiempos es cada vez más numerosa, talentosa y participativa, esta realidad no se corresponde con los cupos en becas, concursos, salones. A la vez se le exige al artista presentar cada vez más material escrito, conceptual, proyectos, anexo a su obra, dándole mucho peso a estos textos a la hora de evaluar la obra en sí misma. La tarea del artista es cada vez más compleja y la posibilidad de comunicar su arte cada vez son menores.

(M. S.) La crisis económica por la que estamos atravesando repercute en lo que se invierte en cultura y hay una gran deuda con eso. No hay inversión estatal, hay muchos problemas que no están siendo atendidos como la manifestación del lunes -11 de abril- de los productores, artistas y trabajadores cinematográficos que fueron reprimidos por su reclamo. 

Hay mucha iniciativa personal, grupal o comunitaria con respecto a producciones, a difusión y demás pero todo a contrapelo y con muchísimo esfuerzo, creo que no hay otra manera de gestionar que la colectiva porque individualmente, con las condiciones tan adversas, es muy difícil. Se están abriendo pequeñas galerías que  tratan de insertarse en un circuito ampliado que incluye  la capital aunque por ahora no hay un mercado activo lo que afecta de manera negativa en los procesos de producción.  Se produce pero no se vende y eso restringe mucho las posibilidades. Quienes se dedican a las artes visuales trabajan de docentes o de otra cosa y en los ratos libres producen pero no hay consumidores. Cada vez hay menos salones con premios en dinero que es en definitiva, un incentivo para trabajar.

(A. D.) En mi ciudad natal hay muchos centros culturales independientes, varios teatros independientes y también de gestión municipal, un museo de arte, otro de ciencias naturales y otro histórico, el Museo Migues, todos con propuestas constantes, contamos con muchas opciones para músicos, artistas plásticos, fotógrafos, espectáculos teatrales, circenses y toda clase de artes alternativas.

Conclusiones

Encontramos que los artistas encuestados han continuado su formación siempre encontrando nuevos caminos para el arte potenciando la relación entre pares de la misma y otras disciplinas.

Todos han admitido que el uso de internet y redes les fue de gran utilidad para seguir trabajando en pandemia, han descubierto recursos interesantes a través de ellas.

Con bastante frecuencia incluyen en sus respuestas una preocupación por las dificultades que atraviesan para desarrollar su arte (pandemia; crisis económica; falta de apoyo estatal), sin embargo, todos siguen con proyectos en curso aunque muy pocos logran vivir de su arte.

El número de encuestados que conocía la Editorial y la Revista era realmente bajo, algo lógico en un proyecto nuevo, autogestionado y nacido durante el aislamiento social en pandemia.

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