Año I – Edición Número 6 – Metafórica Revista

14 de noviembre de 2022, La Plata, Buenos Aires, Argentina

Lola Mora

Lola Mora

Revelado en sepia del mes de agosto/2021

Por Patricia Cuscuela

     

Tucumán 1866 / Buenos Aires 1936

   En agosto de 1902, Dolores Candelaria Mora Vega de Hernández, más conocida como Lola Mora, llega a Buenos Aires trayendo desde su estudio en Roma las estatuas y bloques que conforman la Fuente de las Nereidas (su obra más importante). Al ser desembaladas y descubrirse que estaba conformada por estatuas completamente desnudas, estalló el escándalo y el emplazamiento pensado originalmente en la Plaza de Mayo fue cambiado por un lugar en las cercanías de la Casa Rosada para que los desnudos no quedaran frente a la Catedral de Buenos Aires, finalmente fue inaugurada en 1903. Pronto las ligas moralistas presionaron para que fuera mudada a un lugar más lejano, entablando discusiones donde también se ponía en duda el mérito artístico de la obra, así en 1918 fue trasladada a la Costanera Sur donde se encuentra actualmente. 

     Lola Mora nació en Tucumán en 1866. Fue escultora pero también incursionó en urbanismo, minería y artes visuales. Su formación comenzó tomando clases de dibujo con el maestro italiano Santiago Falcucci en San Miguel de Tucumán. Realizó una serie de retratos de personalidades y gobernadores de su provincia que expuso gracias a las gestiones de su maestro. A partir de entonces logró cierta notoriedad y el gobierno tucumano compró toda su obra. En 1896 gana una beca del estado nacional para perfeccionar sus estudios en Europa, radicándose en Roma en 1897, donde se relaciona con los círculos artísticos del momento. En la Exposición Universal de París (1900) presentó un autorretrato esculpido en mármol de carrara obteniendo así una medalla de oro.

   Durante un tiempo fueron suspendidos los envíos de dinero correspondiente a su beca y la escultora debió vender sus obras para sobrevivir. 

    Al regresar a Argentina fue muy cuestionada por transitar espacios que en su época estaban vedados para la mujer. Lola Mora rompió con los estereotipos de género, fue censurada y perseguida, cuestionada hasta por usar pantalones en su trabajo. En sus palabras: “No pretendo descender al terreno de la polémica; tampoco intento entrar en discusión con ese enemigo invisible y poderoso que es la maledicencia. Pero lamento profundamente que el espíritu de cierta gente, la impureza y el sensualismo hayan primado sobre el placer estético de contemplar un desnudo humano, la más maravillosa arquitectura”.

    Recordemos que pintores y escultores han representado el cuerpo humano desnudo desde la Antigua Grecia. Lo que realmente escandalizaba de la obra de Lola Mora era que los desnudos los hubiera realizado una mujer. 

Algunas de sus Obras

Bustos de varias personalidades como Juan Bautista Alberdi, Facundo Zuviría, Aristóbulo del Valle, Carlos María de Alvear y Nicolás Avellaneda. 

Estatuas de La Justicia, El Progreso, La Paz y La Libertad, en las cercanías de la Casa de Gobierno de la Ciudad de Jujuy.

 Algunas esculturas en el Monumento Histórico Nacional a la Bandera, en la ciudad de Rosario, Santa Fe.

Altorrelieves en la casa Histórica de Tucumán.

Fuente de las Nereidas.

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