Año I – Edición Número 6 – Metafórica Revista

14 de noviembre de 2022, La Plata, Buenos Aires, Argentina

PANORÁMICA DEL ARTE ACTUAL: ENCUESTA METAFÓRICA N°2

Bios

 

 

Camilo Guinot nació en Mercedes, provincia de Buenos Aires. Vive y trabaja en la ciudad de Buenos Aires. Realizó clínica de obra con Pablo Siquier y participó en los programas Tutorías (2007) y en el LIPAC (2008), ambos en el CCR Rojas-UBA. Obtuvo las Becas: Creación Fondo Nacional de las Artes (2021, 2017 y 2014), Colección Oxenford (2020), BECAR (2017), Intercambio Internacional, Ministerio de Cultura de la Nación (2014), Sur Polar-DNA (2013). Realizó residencias en EAC, Montevideo, Lugar a dudas, Cali, Sur Polar, Antártida, Museo Castagnino+MACRO. Obtuvo los premios: Premio Estímulo UNL 97º Salón Anual de Santa Fe (2021), 3° Premio Espacio Finnegans (2020), Mención 108ª SNAV (2019), Mención 63° Salón Manuel Belgrano (2019), Premio Igualdad Cultural (2013), 3° premio Itaú Cultural (2011). Su obra integra las colecciones: Museo Castagnino+MACRO (Rosario); Museo Emilio Caraffa (Córdoba), Fundación Itaú Cultural (CABA), Colección Finnegans (CABA), Museo Bellas Arte René Brusau (Resistencia), EAC (Montevideo), Sayago & Pardon (California) 

 

 

Susana Tale. (La Plata). Es actriz, dramaturga y dirige sus obras teatrales. Estudió actuación con Pompeyo Audivert, Rubén Szuchmacher, Andrea Garrote, entre otros. Asistió a los talleres de dramaturgia de Alejandro Tartanian y Daniel Veronese. 

  Algunas obras en las que actuó son: Justo en el vacío de R. Podolsky con dirección de A. Cervera; Novela de M. Umpierrez; Cuerpos A banderados de Beatriz Catani. Actuó, escribió y dirigió Mosaico Griego en el Centro Cultural de la Cooperativa (CABA). Su obre La Conjura Sveikas fue seleccionada por el Centro Cultural San Martín (CABA) para el ciclo coproducciones 2002. Su obra Tiempo atrás ellas también habían tropezado fue distinguida por el Fondo Nacional de las Artes y Ganadora del Concurso Regional de Obras de Teatro de La Plata en 2011. En 2014 estrenó una Mujercita vestida de negro. Melodrama anarquista y en 2018 Apnea –no se puede respirar- con funciones en La Plata y en el Teatro Payró (CABA). Gran Bur, obra en coautoría, participó del ciclo Perfecta Anarquía y del Festival Feminista “Medeas” 2019 (CABA). La Editorial de la Universidad Nacional de La Plata publicó Insumisas (2018), libro que reúne sus textos teatrales. Estudió abogacía en La Universidad Nacional de LaPlata, profesión que ejerce actualmente. 

 

 

Kitty Di Bartolo – ARTISTA VISUAL

Realizó su formación académica en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de La Plata, egresando con la especialidad en Escenografía y Vestuario.

Durante más de 20 años fue profesora en su facultad de origen y en otras instituciones docentes. En 1999 fundó su propia escuelita-taller Kitty Di Bártolo Espacio de Arte, por donde pasaron centenares de alumnos. Allí va alternando la enseñanza de taller, con la producción visual propia.

Ha realizado innumerables trabajos como escenógrafa y diseñadora de vestuario. Trabaja con una amplia gama de autores y directores   nacionales y extranjeros, en obras de teatro y cine. 

Participó en obras como Corazonada de Oliverio Girondo dirigida por Gerardo Hochman, o Tanguito mío escrita y dirigida por Gastón Marioni y ganadora del premio ACE al mejor espectáculo en su rubro.

Fue la vestuarista de la película  El día que cambió la historia de Pérez y Asuaje.

En el 2012, fue invitada a participar en la Gran feria de Arte en  Carrousell du Louvre, en París. Sus obras fueron expuestas en CABA en salones y museos de La Boca, Recoleta, Palermo, San Telmo, La Plata, City Bell, Quilmes, Concordia, Costa Atlántica, así como en el extranjero en ciudades como Nueva York, París, Madrid, Ponferrada y Punta del Este.

Expone periódicamente en salones, galerías y museos, nacionales e internacionales interviniendo en muestras tanto individuales como colectivas. 

 

 

 

ENCUESTA METAFÓRICA

 

 

¿Cuáles considerás que fueron tus espacios de formación hasta el presente (formales, institucionales, académicos o informales)? ¿Cuáles son tus referentes artísticos?

 

Camilo: Mi formación es fundamentalmente práctica, realizada en talleres y clínicas con artistas. Viviendo en Mercedes, tuve la suerte de compartir el arte y la amistad con Octimio Landi, Javier Lampreabe y Juan Jáuregui, quienes fueron mis interlocutores por entonces. Un mes antes de la crisis del 2001, me mudé a Buenos Aires y en ese momento, el banco incautó los ahorros que tenía destinados a financiar mi primera etapa en una ciudad en la que carecía de referencias y contactos. En esos años, la restricción material fue unos de los ejes y motores de mis obras, que aún hoy -desde otra perspectiva- sigue vigente. En el 2002, hubo dos hechos bisagra en mi manera de pensar y hacer obra: asistir a la clínica del artista Pablo Siquier y la lectura sistemática de la revista Ramona. Luego participé en dos programas anuales de artes visuales -Tutorías y LIPAC- ambos en el Centro Cultural Ricardo Rojas-UBA que también fueron catalizadores para intensificar mis prácticas. A partir del 2010 comencé a realizar residencias y descubrí que ese formato me resultaba propicio para generar disrupción en lo que hacía, al mismo tiempo que conocía distintos ámbitos, personas y escenas, ampliando el alcance de mi trabajo. Asimismo, con frecuencia utilizo el formato de exhibición como laboratorio o taller, por lo cual, en ese sentido, también funciona como experiencia formativa o de conocimiento.

Susana: Yo empecé mi formación  artística en La Plata  a mediados de los años 80,  con  las clases de danza teatro  de Nora Oneto en  “la Rosa de Cobre”. Paralelamente  estudié actuación  con Rafael Garzaniti. Después seguí  en  Ciudad de Buenos Aires con Pompeyo Audivert, Rubén Szuchmacher (siempre que puedo vuelvo a algún taller de Rubén), Andrea Garrote. Beatriz Catani me dirigió en “Cuerpos A-Banderados”, una obra  en la que experimentamos intensamente y que dejó una impronta en mi formación.   Dramaturgia estudié con  Daniel Veronese   y Alejandro Tantanián. Canto, con Marcela Maugeri. Me encanta ser alumna. Ahora  mismo estoy  haciendo un curso  virtual que ofrece la  Biblioteca Nacional  y  dicta Jorge Consiglio, de lectura para escritores, y  lo disfruto muchísimo. ¿Referentes?  No sé,  muchos. Soy fan rabiosa de Aurora Venturini y  me interesa la dramaturgia de  Rafael Spregelburd .

Kitty: Creo que, como casi todos los artistas plásticos, mi inclinación al arte comenzó muy tempranamente. De muy chiquita, mi máxima diversión era dibujar. Luego en la secundaria tuve la suerte de tener como profesor a Aldo Severi, reconocido pintor quilmeño, que me incentivó a que estudiara Artes Visuales. Así que me vine a La Plata a estudiar en la Facultad de Bellas Artes (hoy de Artes) de la UNLP. Y me gradué con la especialidad en Escenografía, aunque inicialmente había elegido Pintura. 

Pero creo que en cada obra de teatro u ópera en donde diseñé la escenografía o el vestuario, en cada lugar donde estrenamos una obra o inauguramos una muestra de pintura o instalación, fueron y son los mejores espacios de formación. Trabajar con artistas y colegas es el mejor lugar para formarte, sin dudas: con distintos directores, autores, actores, actrices, pintores, escultores, técnicos, modistas, maquilladores…  Son aprendizajes muy ricos y diversos. También hice infinitos cursos, jornadas, seminarios, congresos, talleres. Pero insisto, creo que el trabajo (que incluye investigación, documentación y miles de ensayos) es el mejor espacio de formación para un artista.

 Me gustan muchos y diversos artistas y movimientos.  En pintura, los fauvistas y expresionistas son con los que más me identifico.  Renata Schusheim, tal vez es lo más parecido a un referente que podría tener: pintora, dibujante, escenógrafa, vestuarista, argentina, contemporánea, rockera…¡y pelirroja! (risas)

 

 

En los procesos creativos,  ¿de qué manera realizás intercambios con artistas de tu misma disciplina y de otra?

 

 

Camilo: Hacer obras, pensarlas y desarrollarlas es como lanzar una sonda hacia lo desconocido. En esa acción voy descubriendo qué está significando ese proceso y que necesidades requiere para que se transforme en algo que me den ganas de compartir. A partir de eso, cuando surgen aspectos que desconozco, recurro a colegas o personas de otros campos específicos —de índole técnica, conceptual, etc.— que puedan aportar respuestas al proceso y a la resolución material. 

Susana: El intercambio más fuerte se da cuando dirijo mis obras teatrales.  El texto se transforma, se modela en ese proceso grupal  con actores y actrices.  También con la mirada de escenógrafa, músicos, iluminadores. Es una tarea  colectiva.  Estoy ensayando para  estrenar en octubre un nuevo trabajo y  estamos  justamente en ese proceso  de  pura pasión, puro entusiasmo.

Kitty: Cada disciplina que abordo, tiene sus propias lógicas o maneras de abordarla. En general, la pintura, el dibujo o la cerámica son actividades que hago en la más absoluta soledad. A veces son como formas de meditación activa, donde el tiempo transcurre sin que me dé cuenta.  Mientras que, con la escenografía o el vestuario, todo el tiempo es de interacción e intercambio con mucha gente y requiere de otros tiempos e intensidades. Desde la lectura grupal de la obra, el trabajo de investigación, los acuerdos con directorxs, actores o actrices, los innumerables ensayos, las pruebas de vestuario, la selección de materiales, presupuestos, compras, el acuerdo o desacuerdo con lxs técnicxs.  Todo un laburo en equipo que nada tiene que ver con “la soledad de la creación”, que tal vez sólo se da en el momento del diseño propiamente dicho. Pero con ambas modalidades de trabajo, me siento como pez en el agua. Y a ambas las necesito por igual. 

 

 

¿Qué opinas sobre el espacio digital y sus recursos como generador de inquietudes artísticas. ¿Te parece que se puede armar una comunidad artística virtualmente?

 

 

Camilo: El espacio digital es sin dudas una herramienta poderosa de transformación y amplificación,  aunque considero que no hay que bajar la guardia, ser prudentes y mantener una actitud crítica frente al fenómeno. Como sea, lo digital es un cambio de paradigma que está modificando hábitos, códigos y lenguajes—y lo seguirá haciendo—, así que no es de extrañar, que afecte también a gran parte de las relaciones dentro del campo de las artes visuales. Creo que aún no está del todo explícito el alcance y la magnitud de esos cambios. Con respecto a si es posible armar comunidad a través de lo virtual, la respuesta está a la vista apenas nos conectamos a cualquier red social.

Susana: La virtualidad  anula distancias  y facilita el intercambio, obviamente.  Participé y dicté talleres de ese modo durante la pandemia y fue una salvación. Reconozco  el valor de la  herramienta  y también le desconfío, para ser sincera. La  banalidad y el autobombo me aburren. Fuera de eso, es  claro que se pueden armar lazos nutritivos  por allí.

Kitty: ¡Si, desde luego! Pero no cuenten conmigo (risas)

En verdad el espacio digital, la virtualidad y todas estas “nuevas tecnologías” son maravillosas. Pero… 

 

 

¿Pensás que la experiencia artística en tu disciplina puede darse a través de plataformas virtuales? ¿Por qué?  

 

 

Camilo: Sólo aquellas propuestas que tengan como soporte lo virtual (video, net art, NFT, etc) y las que surjan a partir del propio medio. En cuanto a las obras que requieren de una “fisicalidad” y de la presencia física de espectadores, seguirán con sus circuitos específicos tradicionales. Entiendo que la experiencia material en un espacio tangible no podrá ser reemplazada como tal por otros formatos. 

Susana: Con la literatura es más fácil, pero el teatro en streaming no me gusta. Como espectadora me aburre.  Como hacedora, paso.  Entiendo que en durante el aislamiento era la única forma de producir, pero confió en que la mejora de la situación sanitaria nos devuelva la presencialidad.  Preciso la potencia rotunda de los cuerpos, su respiración ¿Cuántas  hecatombes enfrentó el teatro  en su historia milenaria? Bueno,  de esta vamos a salir también.

 

 

¿Visitaste la página Vuelo de Quimera? ¿Te suscribiste a su canal de youtube? ¿Alguna vez escuchaste el programa de Radio Universidad  Cubo Mágico?

 

 

Camilo: Conocí la página cuando me invitaron a colaborar con esta entrevista, aún me queda pendiente escuchar la radio.

Susana: Visité la página y me suscribí al canal.  Suelo escuchar radio a la mañana temprano y antes de acostarme, así que a Cubo Mágico lo tengo pendiente por cuestión de horarios, pero me lo agendo.  

Kitty: Si, visité la página, pero no estoy suscripta a ningún canal de youtube.que loco,¿no? Debería hacerlo, pero como dije antes, estoy medio negada a algunas plataformas, aunque las use cada tanto.

En cuanto al programa, si lo escuché. Prometo volver a escucharlo más seguido.

 

 

FOTOGRAFÍAS

En orden: Camilo, Susana y Kitty 

 

Foto: Eliana Teliz @_teleniz

Foto: Camilo Guinot @camiloguinot

 Foto cedida por la entrevistada Kitty Di Bartolo

Foto cedida por Susana Tale

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